Apps de productividad: probé más de 50 y aprendí a elegir la mejor (sin caer en la trampa)

Publicado el 16/02/2026
Por Edu Salado

Si estás buscando apps de productividad para gestionar tu negocio, seguramente estás en la misma rueda en la que estuve yo durante años: probar herramientas, migrar datos, ilusionarte… y volver a empezar.

En la última década probé más de 50 (Monday, ClickUp, Asana, Airtable, Coda, Notion y muchas más) y perdí cientos de horas cambiando de plataforma, convencido cada vez de que “esta sí es la definitiva”.

La conclusión que cambió mi productividad no fue “esta es la mejor app”, sino esta: la app importa menos que el sistema. En esta guía te explico cómo elegir la herramienta adecuada para tu caso, qué criterios mirar de verdad, y cuándo Notion encaja (y cuándo no).

El ciclo infinito de las aplicaciones de productividad

Durante años creí que el problema era yo. Que no era lo suficientemente organizado. Que necesitaba más disciplina.

Pero resulta que el problema no era yo. Era la mentalidad completamente equivocada con la que buscaba herramientas.

Mi primer amor: Trello

Empecé con Trello hace más de diez años. Fue amor a primera vista. Tarjetas, columnas, arrastrar y soltar… Era visual, era simple, era perfecto. Durante seis meses pensé: Esta es la herramienta definitiva. Ya nunca necesitaré otra cosa.

Pero entonces mi negocio creció. Más proyectos, más clientes, más complejidad. Y de repente Trello se quedó corto. No podía ver relaciones entre proyectos. No tenía campos personalizados. No podía crear vistas diferentes de la misma información.

La migración constante

Así que migré a Asana. Esta sí que es profesional, me dije. Tiene subtareas, tiene dependencias, tiene timeline. Invertí dos semanas completas migrando TODO de Trello a Asana.

Duró ocho meses.

Luego probé Monday. Esta vez sí, tiene automatizaciones. Después ClickUp. Esta lo tiene TODO, literalmente todo. Luego Airtable. Es como una base de datos pero fácil. Después Coda. Es como documentos pero con superpoderes.

Y cada vez era el mismo patrón:

  • Descubrir la app
  • Enamorarme de sus funciones
  • Convencerme de que ESTA era la definitiva
  • Invertir horas, a veces semanas, migrando toda mi información
  • Funcionar bien durante algunos meses
  • Y luego… aparecer el primer problema

Que no se integra bien con esta otra herramienta que necesito. Que no tiene esta función específica que ahora resulta que sí necesito. Que es demasiado rígida para este nuevo proceso que estoy implementando.

Y vuelta a empezar. Buscar nueva app. Migrar todo. Usar durante meses. Frustrarme. Buscar nueva app.

Llegó un momento en el que pensé que el problema era yo. Que era indeciso. Que no sabía lo que quería. Que nunca estaría satisfecho con nada.

¿Te suena familiar?

El momento que cambió todo

Hace algunas semanas estaba mentorizando a un emprendedor.

Me preguntó: ¿Qué app usas tú para gestionar todo?

Le respondí algo que me sorprendió a mí mismo:

No importa la herramienta. Lo que importa es el SISTEMA.

Las apps son solo martillos. Lo que necesitas no es el mejor martillo. Necesitas saber carpintería.

En ese momento lo entendió. Había estado buscando el martillo perfecto durante años, cuando lo que realmente necesitaba era aprender a construir muebles.

El error que cometemos el 90% de nosotros

Buscamos la herramienta que nos SOLUCIONE la organización. Como si existiera una app mágica que, solo con instalarla, automáticamente nos vuelva productivos, organizados y eficientes.

Y aquí está el dato que me voló la cabeza: El 80% de las funciones que realmente necesitas están presentes en el 90% de las aplicaciones de productividad.

Todas tienen tareas. Todas tienen proyectos. Todas tienen fechas límite. Todas tienen asignaciones. Las diferencias reales son mínimas.

Las 50+ aplicaciones que probé (y por qué fallaron)

Durante más de diez años, probé aplicaciones en todas las categorías:

Gestión de proyectos: Trello, Asana, Monday, Basecamp, Wrike, Teamwork, Microsoft Planner o Akiflow.

CRM con capacidades de proyectos: HubSpot, Pipedrive, Streak, Copper o Zoho.

Bases de datos: Airtable, Coda, Google Sheets y Excel con esteroides.

Toma de notas: Evernote, OneNote, AnyType, Obsidian, Roam Research, Bear o Apple Notes.

Apps todo-en-uno: Notion, ClickUp o Fibery.

Y muchas más. De todas esas herramientas, de todos esos meses probando y migrando y frustrándome, aprendí algo crucial: aprendí qué hace que una herramienta realmente funcione. Y aprendí por qué la mayoría fallan.

La llamada que lo cambió todo

Era un martes por la tarde. Tenía una llamada con un cliente potencial muy importante. Un proyecto que literalmente podría duplicar mis ingresos ese trimestre.

Había hecho toda la investigación previa, había preparado la propuesta, tenía todos los datos. O eso creía.

La llamada empezó bien. Estábamos hablando de su negocio, de sus objetivos, de cómo podía ayudarle. Y entonces me hizo una pregunta específica sobre un caso similar que había mencionado en un email previo.

Y yo… no lo encontraba.

Sabía que tenía esa información. Sabía exactamente dónde la había guardado. Bueno, no exactamente. Porque no sabía si estaba en mis notas de Evernote, en la tarea de ClickUp, en la tabla de Airtable, en el documento de Google Drive, o en los emails de Gmail.

«Dame un segundo», le dije.

Y ese segundo se convirtió en diez segundos. Luego en treinta. Luego en un minuto incómodo donde estoy buscando desesperadamente en siete aplicaciones diferentes mientras él espera en silencio al otro lado.

Finalmente encontré la información. En un documento de Notion que había empezado a usar esa semana y luego había olvidado. Pero el daño estaba hecho. La energía de la llamada había cambiado completamente. Yo había pasado de parecer un profesional preparado a parecer alguien desorganizado y caótico.

No conseguí ese proyecto.

La decisión que tomé esa noche

Esa noche, después de esa llamada, me quedé frente al ordenador mirando mis siete aplicaciones abiertas. Y sentí algo que no había sentido en mucho tiempo: frustración real conmigo mismo.

No con las apps. Conmigo.

Porque el problema no era que las apps fueran malas. El problema era que yo no tenía un SISTEMA. Tenía herramientas. Muchas herramientas. Pero ningún sistema real que las conectara.

Así que tomé una decisión: o construía un sistema real, un proceso real de cómo fluye la información en mi negocio, o abandonaba completamente la idea de estar organizado y simplemente aceptaba el caos.

Las 5 fases de cualquier sistema efectivo

Me puse a investigar. ¿Qué es realmente un sistema de productividad? No una app. Un SISTEMA.

Descubrí que cualquier sistema efectivo necesita estas cinco fases:

Fases de sistema efectivo para apps de productividad

1. Captura

Necesitas un lugar confiable donde capturar cualquier idea, tarea, información o proyecto que aparezca. Y la palabra clave aquí es confiable. Tiene que ser tan fácil de usar que realmente lo uses.

2. Procesamiento

Necesitas un momento regular donde procesas todo lo que has capturado. Decides qué es importante, qué no, qué es urgente, qué puede esperar.

3. Organización

Necesitas un método claro de dónde va cada cosa. No puede ser arbitrario. No puede depender de cómo te sientas ese día. Tiene que ser un sistema con reglas claras.

4. Planificación

Necesitas poder ver el panorama completo. Ver qué proyectos tienes activos. Qué deadlines vienen. Qué recursos necesitas. Todo conectado.

5. Ejecución

Necesitas que el sistema te diga qué hacer ahora. No en teoría. Ahora. Hoy. En los próximos treinta minutos.

El problema con el 90% de las aplicaciones

Aquí está el problema con el noventa por ciento de las aplicaciones de productividad: están diseñadas para workflows específicos. El workflow de ellos. No el tuyo.

Monday funciona increíblemente bien si trabajas exactamente como Monday quiere que trabajes. Si tu proceso de gestión de proyectos encaja perfectamente con su visión de cómo deberían funcionar los proyectos.

Asana es genial si tu forma de pensar sobre tareas y subtareas coincide exactamente con su jerarquía predefinida.

ClickUp tiene un millón de funciones, pero todas funcionan de la forma en que ClickUp decidió que deberían funcionar.

El molde de hormigón

No es que sean malas herramientas. Son excelentes herramientas. Pero son moldes de hormigón. Tienen una forma específica. Y tú tienes que adaptar tu negocio, tu forma de trabajar, tu cerebro, a esa forma.

Y funciona… por un tiempo. Hasta que tu negocio evoluciona. Hasta que añades un nuevo servicio. Hasta que contratas a alguien que trabaja diferente. Hasta que descubres un proceso mejor.

Y entonces el molde ya no sirve. Y tienes que buscar un molde nuevo. Y migrar todo otra vez.

Ese es exactamente el ciclo en el que yo había estado atrapado durante años. Buscando el molde perfecto.

Cuando lo que realmente necesitaba no era un molde. Necesitaba arcilla.

La analogía que lo cambia todo

Déjame ponerte una analogía que lo hace todo más claro.

Las aplicaciones tradicionales de productividad son como comprar muebles en IKEA. Son bonitos. Son funcionales. Están bien diseñados. Pero vienen con una forma predefinida. Compras una estantería KALLAX y es una estantería KALLAX. No puedes convertirla en un escritorio. No puedes reorganizar sus compartimentos. Es lo que es.

Lo que realmente necesitas es Lego.

Piezas fundamentales con las que puedes construir exactamente lo que necesites. ¿Necesitas una estantería? Construyes una estantería. ¿Necesitas un escritorio? Construyes un escritorio. ¿Necesitas algo que no existe porque es específico de tu forma de trabajar? Lo construyes.

Y cuando tu necesidad cambia, no tiras todo y compras muebles nuevos. Simplemente reconstruyes con las mismas piezas.

Por qué elegí Notion (y sus 3 grandes desventajas)

Después de probar más de cincuenta aplicaciones, elegí Notion. Y llevo usándola tres años sin necesidad de cambiar.

Pero necesito ser brutalmente honesto contigo: Notion NO es perfecta. Tiene desventajas reales. Y es importante que las conozcas.

Desventaja 1: Es una hoja en blanco

Cuando abres Notion por primera vez, te encuentras con una página en blanco. Y eso es aterrador. Es como si te dieran todos los ingredientes del mundo y te dijeran «cocina algo rico».

Comparado con Monday o ClickUp que desde el minuto uno tienen toda la interfaz montada, todo estructurado, todo listo para que empieces a meter datos, Notion te dice: primero construye tu estructura, luego mete los datos.

Y yo lo abandoné la primera vez exactamente por esto. Pensé: no tengo tiempo para esto. Necesito una herramienta que funcione YA.

Por qué esto es realmente una ventaja

Cuando usas una app tradicional, estás limitado a las vistas, campos y estructuras que ellos decidieron. ¿Necesitas un campo personalizado que no existe? Mala suerte. ¿Quieres ver la información de una forma que no contemplaron? No puedes.

Con Notion, si necesitas un campo nuevo, lo creas. Si necesitas una vista diferente, la creas. Si tu proceso cambia, tu sistema cambia con él. En cinco minutos.

Inviertes tiempo una vez construyendo tu sistema. Pero luego ese sistema es TUYO para siempre. Y evoluciona contigo.

Desventaja 2: Tiene curva de aprendizaje

Notion tiene curva de aprendizaje. No puedes dominarlo en treinta minutos viendo un tutorial.

Otras apps las aprendes en una tarde. Notion te puede llevar semanas para realmente dominarlo. Especialmente las bases de datos relacionadas, las fórmulas, las automatizaciones.

La segunda vez que intenté usar Notion, lo abandoné exactamente por esto. Intenté construir un CRM complejo en mi primer día. Me frustré. Pensé «esto es demasiado complicado para lo que necesito».

Cómo lo hice diferente la tercera vez

Empecé simple. Una base de datos de clientes. Eso es todo. Nombre, email, estado del proyecto. Básico.

Y la usé así durante dos semanas. Luego añadí un campo más. Luego otro. Luego conecté otra base de datos. Y así, gradualmente, en tres meses había construido un sistema completo.

Y aquí está la magia: cada pieza que añadía, la añadía porque la NECESITABA. No porque viniera por defecto. No porque alguien decidió que debería estar ahí. Porque yo, trabajando en mi negocio real, descubrí que la necesitaba.

Con otras apps, tienes cien funciones desde el día uno. Usas diez. Las otras noventa solo te confunden y ralentizan.

Con Notion, empiezas con cero. Y construyes solo lo que usas. Tu sistema es lean. Es exacto. Es tuyo.

Desventaja 3: Requiere mantenimiento

Tu sistema en Notion requiere que TÚ lo mantengas y lo evoluciones. Si tu proceso de negocio cambia, tienes que actualizar tu Notion. Si añades un nuevo servicio, tienes que añadir las estructuras necesarias.

Con apps tradicionales, ellos lo actualizan por ti. Añaden funciones nuevas. Mejoran cosas. Tú solo las usas.

Cuando lo vi por primera vez pensé: genial, una herramienta que requiere trabajo constante. Justo lo que necesitaba.

Por qué este «trabajo» es valioso

Ese mantenimiento no es trabajo extra. Es pensar activamente sobre tu negocio.

Cada vez que actualizo mi Notion, estoy forzándome a pensar: ¿Este proceso todavía tiene sentido? ¿Esta información realmente la necesito? ¿Hay una forma más eficiente de hacer esto?

De hecho, hace tres meses me di cuenta de que estaba capturando datos que nunca usaba. Campos en mi CRM que se quedaban vacíos. Los eliminé. Mi sistema se volvió más simple y más rápido.

Eso no hubiera pasado con Monday o ClickUp. Ahí simplemente ignoras los campos que no usas. Quedan ahí, haciendo ruido, ralentizándote. En Notion, tú decides qué queda y qué se va.

Qué es realmente Notion (y por qué funciona)

Notion NO es una aplicación de tareas. No es una base de datos. No es un CRM. No es un gestor de proyectos. No es una herramienta de documentación.

Es una PLATAFORMA para construir tu propio sistema.

Cuando abres Notion, básicamente tienes una página en blanco. Y esa página puede contener texto, sí, como un documento normal. Pero también puede contener bases de datos, embedidos, sub-páginas, toggles, tablas, kanban boards, calendarios, galerías.

Notion te da bloques fundamentales, como piezas de Lego, y tú decides qué construir con ellos.

Es como si tuvieras un desarrollador de software personal. Pero en lugar de tener que programar y esperar semanas para tener tu herramienta personalizada, tú mismo la construyes arrastrando y soltando bloques. En horas, no en semanas.

Y eso significa que puedes construir EXACTAMENTE el sistema que necesitas. No el que Monday cree que necesitas. No el que Asana diseñó para equipos corporativos. El TUYO.

Cuándo NO deberías usar Notion

Pero escucha. Necesito ser brutalmente honesto contigo. Notion NO es para todo el mundo. Y hay situaciones donde no deberías usarlo.

No uses Notion si…

Necesitas algo súper específico de tu industria. Por ejemplo, si necesitas un CRM con integración nativa a telefonía y con funciones muy específicas de ventas enterprise, usa Salesforce o HubSpot.

Priorizas velocidad pura sobre personalización. Si necesitas instalar algo y que funcione en diez minutos sin configurar nada, usa Monday, ClickUp o Todoist.

Odias configurar cosas. Si la idea de construir tu propio sistema te da pereza o ansiedad, usa herramientas más tradicionales como Asana o Things.

Alternativas a considerar

Hay otras herramientas flexibles que podrías considerar:

  • Airtable es increíble si piensas en bases de datos más que en documentos
  • Coda es muy similar a Notion con algunas diferencias en automatizaciones
  • ClickUp tiene personalización pero con más estructura por defecto

Yo elegí Notion sobre ellas porque la interfaz me resulta más intuitiva, porque la estructura de páginas y sub-páginas coincide con cómo pienso, y porque la comunidad y recursos de aprendizaje son masivos.

Pero la herramienta específica no es lo más importante. Lo importante es que entiendas el principio.

El cambio de mentalidad que necesitas hacer

Vuelve al mensaje con el que empezamos esta guía. El problema no es encontrar la app perfecta. Porque la app perfecta no existe.

El problema es que buscamos herramientas que nos SOLUCIONEN la vida. Que automáticamente nos vuelvan organizados. Que por arte de magia estructuren nuestro caos.

Y eso no existe. Ninguna app va a hacer eso por ti.

Lo que SÍ existe es una herramienta lo suficientemente flexible para que construyas TU sistema perfecto. Un sistema que refleje cómo TÚ trabajas. Que evolucione cuando TÚ evoluciones. Que se adapte a TU negocio, no al revés.

Notion es mi elección porque me da esa flexibilidad. Porque me permite construir exactamente lo que necesito. Porque tres años después sigo usándola y cada mes encuentro formas de mejorar mi sistema.

Pero el principio trasciende la herramienta específica. El principio es:

SISTEMA antes que HERRAMIENTA.

Así que la pregunta que necesitas hacerte no es: ¿Qué app debería usar?

La pregunta es: ¿Estoy buscando una herramienta que me solucione la vida, o estoy dispuesto a invertir tiempo en construir un sistema que realmente funcione?

Porque si es lo segundo, si estás dispuesto a hacer ese trabajo inicial, a aprender, a evolucionar tu sistema con el tiempo, entonces tienes una oportunidad real de construir algo que te acompañe durante años. Algo que nunca tengas que reemplazar. Algo que realmente sea tuyo.

Y eso vale mucho más que encontrar la app perfecta del mes.

Conclusión: Construye tu sistema, no busques la app perfecta

Después de más de una década probando herramientas y cientos de horas migrando entre aplicaciones, aprendí que la búsqueda de la app perfecta es una trampa.

La app perfecta no existe porque cada negocio, cada persona, cada proceso es diferente. Lo que necesitas no es la herramienta que se adapte a ti por defecto, sino una que te permita construir exactamente lo que necesitas.

Para mí, esa herramienta fue Notion. Para ti, podría ser Airtable, Coda o incluso una combinación de herramientas. Lo importante no es la elección específica, sino el cambio de mentalidad: deja de buscar la herramienta que te solucione la vida y empieza a construir el sistema que realmente necesitas.

Da el siguiente paso con Notion

Si después de leer esta guía has decidido que quieres convertir Notion en el centro de operaciones de tu negocio, tengo tres recursos que pueden ayudarte:

1. Consultoría en Notion para negocios

Si quieres recuperar el control, la claridad y el foco diario en tu negocio, puedo acompañarte a diseñar un sistema digital personalizado y sostenible en Notion. No se trata de enseñarte a usar la herramienta, sino de construir juntos un sistema que se adapte exactamente a cómo trabajas.

2. Plantillas de Notion para emprendedores

Si prefieres empezar por tu cuenta sin enfrentarte al «folio en blanco», tengo plantillas premium y gratuitas diseñadas específicamente para negocios. Son sistemas probados, optimizados para la IA de Notion, y vienen con tutoriales en vídeo para que puedas implementarlos rápido.

3. Descuento para Startups en Notion de pago

Si estás empezando y quieres construir desde el principio un sistema sólido, Notion ofrece hasta 6 meses de descuento para startups. Es una oportunidad perfecta para aprovechar el ahorro inicial de licencia mientras construyes tu sistema.

Preguntas frecuentes sobre elegir apps de productividad

¿Cuánto tiempo debería probar una app antes de decidir si funciona?

Al menos tres meses de uso constante. La mayoría de herramientas parecen geniales las primeras semanas, pero el verdadero test es cuando tu negocio evoluciona, añades proyectos complejos o necesitas adaptarlas a procesos nuevos. Si después de tres meses sigues encontrándola útil y no te has topado con limitaciones importantes, probablemente sea una buena opción a largo plazo.

¿Es mejor una app todo-en-uno o combinar varias herramientas especializadas?

Depende de tu tolerancia a la complejidad. Las apps todo-en-uno como Notion, ClickUp o Coda reducen el «cambio de contexto» entre herramientas y mantienen toda tu información conectada. Las herramientas especializadas suelen ser más potentes en su área específica, pero crear un flujo de trabajo coherente entre cinco apps diferentes es complicado y propenso a que la información se pierda en las grietas.

¿Qué hago con toda la información que tengo en mi app actual si quiero cambiar?

Este es exactamente el problema que me hizo reconsiderar todo. Antes de migrar, pregúntate: ¿realmente necesito mover TODO el histórico? En muchos casos, puedes mantener la app antigua como archivo de solo lectura y empezar fresco con los proyectos activos en la nueva herramienta. Esto reduce dramáticamente el tiempo de migración y te evita arrastrar información obsoleta.

¿Notion es gratis o necesito pagar?

Notion tiene un plan gratuito bastante generoso para uso individual que incluye las funciones principales. Para equipos o si necesitas funciones avanzadas como la IA de Notion, historial de versiones ilimitado o permisos avanzados, necesitarás un plan de pago. Mi recomendación es empezar con el plan gratuito para validar que se adapta a tu forma de trabajar antes de invertir.

¿Cuál es el error más común al empezar con Notion?

Intentar construir un sistema complejo desde el día uno. La gente se emociona, ve tutoriales de sistemas elaboradísimos con bases de datos relacionadas y fórmulas complejas, y quiere replicarlo todo inmediatamente. Resultado: frustración y abandono. Empieza con una sola base de datos simple, úsala dos semanas, y luego añade complejidad solo cuando realmente la necesites.

¿Cómo sé si necesito flexibilidad o si prefiero una app más estructurada?

Hazte esta pregunta: ¿Tu forma de trabajar cambia frecuentemente? ¿Añades servicios nuevos, experimentas con procesos diferentes, o tienes proyectos muy diversos? Si la respuesta es sí, necesitas flexibilidad. Si tu trabajo es relativamente estable y repetitivo, una app más estructurada como Asana o Monday probablemente te funcione mejor porque te ahorra el trabajo de construir el sistema.

¿Puedo usar Notion si no soy técnico?

Sí, pero requiere paciencia inicial. Notion no requiere programación, pero sí requiere pensar en términos de estructura y relaciones entre información. Si puedes usar Excel o Google Sheets a nivel intermedio, puedes aprender Notion. La clave es empezar simple e ir añadiendo complejidad gradualmente, no intentar dominar todo a la vez.

¿Qué pasa si mi equipo no quiere cambiar de herramienta?

Este es un problema real. La mejor herramienta del mundo no sirve si tu equipo no la usa. Si trabajas en equipo, involúcralos en la decisión desde el principio. Muéstrales el problema que estás intentando resolver, no solo la herramienta nueva. Y considera hacer una prueba piloto con un proyecto pequeño antes de migrar todo el equipo.

Más información sobre el autor del artículo

Imagen de Edu Salado

Edu Salado

Entrenador de habilidades digitales, natural de Cantabria, asesoro a negocios y profesionales en la creación de procesos digitales eficientes. Futuro autor de «digitalización consciente». Creador de Befocusy, cofundador de SoftDoit y mentor de digital skills de la comunidad 40+League.

¿Vives apagando fuegos
en tu negocio?

Hemos lanzado un servicio de mentoría y consultoría para simplificar tus procesos digitales, usando Notion e inteligencia artificial.

Tea Cup Streamline Icon: https://streamlinehq.com